Dianas de Tratamiento

Una fobia es un trastorno de salud emocional o psíquico que se caracteriza por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas​ como, por ejemplo, a los insectos o a los lugares cerrados. Sin embargo, no es sencillamente un miedo, pues guardan grandes diferencias.

La ansiedad es un trastorno emocional caracterizado por un estado de angustia permanente que dificulta el normal afrontamiento de situaciones de la vida cotidiana. El miedo, la rumiación obsesiva, la anticipación catastrófica, la sensación de incontrolabilidad y los estados somáticos de nerviosismo y agitación son los síntomas principales.

Cuando hablamos de adicciones o conductas adictivas la terapia está centrada en demandas relacionadas a las compras, el juego, la pornografía o el uso de Internet en forma de adicción al móvil o redes sociales

La autoestima puede definirse como la valoración que hacemos de nosotros mismos como persona, y suele formarse en base a tanto lo que nos decimos sobre nosotros mismos como lo que nos dicen las personas con quien interactuamos.

La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante períodos cortos​

Estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales

La característica esencial de los trastornos del control de los impulsos es la dificultad para resistir un deseo, una tentación o necesidad que termina en un comportamiento o acto que resulta perjudicial para la propia persona o para los demás.

Los rasgos esenciales del trastorno obsesivo-compulsivo son recurrentes obsesiones de actos compulsivos​

Entendemos por trastornos de la conducta alimentaria a un conjunto de alteraciones graves relacionadas con ingesta de alimentos. La anorexia y la bulimia son los más conocidos y relevantes por sus importantes repercusiones, pero no son los únicos.

Tendemos a subestimar las pequeñas dificultades que vamos encontrando en nuestra relación de pareja, entiendo que son cosas sin importancia o pasajeras. Los problemas, con el tiempo, se acrecientan y llegamos a situaciones límite en las que las discusiones, la distancia emocional o la falta de interés y empatía acaban convirtiéndose en situaciones que acaban normalizándose en la convivencia diaria.

La familia es una unidad fundamental en nuestro desarrollo y crecimiento personal. En ella encontramos las bases de la seguridad y la autoestima.