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Ansiedad Social

¿qué es?

La fobia social se caracteriza por el miedo irracional y persistente a ser evaluado o juzgado de manera negativa por los demás y genera en la persona que lo padece un intenso malestar psicológico. La evitación activa de todas las situaciones sociales, incluso las familiares, suele ser la manifestación más común. Cuando la persona no puede evitarlas, manifiesta generalmente una actitud retraída, mutismo o inhibición conductual.

¿Cómo se manifiesta?

Las personas con este trastorno tienen síntomas de ansiedad o miedo en algunas o en todas las situaciones sociales, como por ejemplo, al conocer a otras personas, salir en grupo, tener una entrevista de trabajo, responder o formular una pregunta en clase o tener que interactuar con el dependiente de una tienda. Incluso, hacer cosas que parecen sencillas a otras personas, como comer o beber delante de otros, ir al médico o viajar solas, les puede causar ansiedad o temor. Tienen miedo de ser humilladas, juzgadas o menospreciadas.

¿Es frecuente?

En las personas que son extremadamente introvertidas, el trastorno de ansiedad social es muy frecuente y suele comenzar en la juventud. La investigación sugiere que alrededor del 7 por ciento de las personas están afectadas. Sin tratamiento, el trastorno de ansiedad social puede durar muchos años o toda la vida y puede impedir que una persona se desarrolle social, familiar o profesionalmente y tenga una buena calidad de vida.

Síntomas

Cuando están rodeadas de otras personas o cuando tienen que actuar frente a alguien, las personas con ansiedad social tienden a enrojecerse, sudar, temblar, o sentir que el corazón les late muy rápido o que su “mente se pone en blanco”; tener náuseas o malestar estomacal; mostrar una postura corporal rígida; hacer poco contacto visual o hablar con una voz sumamente baja; sentirse asustados; sentirse avergonzadas y torpes frente a los demás; tener mucho miedo de que otras personas las juzguen y evitar los lugares donde hay otras personas.

fobia social

Tratamiento

Objetivo

Controlar, reducir o eliminar:

  • Síntomas físiológicos

Ruborizarse (ponerse rojo), dificultad para hablar con claridad, náuseas, calores y sudoración, temblores, cambios en el tono de voz…

  • Síntomas cognitivos 

Los pensamientos y preocupaciones relacionados con poder hacer el ridículo, ser juzgado negativamente, miedo al rechazo y la sensación de vergüenza que se pretende evitar a toda costa.

  • Síntomas conductuales

Las personas con fobia social suelen evitar el malestar y con ello evitar situaciones que puedan desencadenarlo como asistir a eventos sociales, hablar con desconocidos, encontrar pareja, hablar en público, ser el centro de atención, entre otras

Enfoque del tratamiento

Nuestro enfoque para el tratamiento de la fobia social  está fundamentado en terapias validadas científicamente como lo son la Terapia Cognitiva-Comportamental (TCC), la Terapia Breve Interpersonal (TIP) o la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Estos procedimientos no buscan únicamente controlar la sintomatología ansiosa en el sujeto, sino aportar un marco integrador que permita el desarrollo y crecimiento personal necesarios para optimizar la calidad de vida del sujeto. 

Trastornos Comórdidos

La ansiedad es un trastorno emocional caracterizado por un estado de angustia permanente que dificulta el normal afrontamiento de situaciones de la vida cotidiana. El miedo, la rumiación obsesiva, la anticipación catastrófica, la sensación de incontrolabilidad y los estados somáticos de nerviosismo y agitación son los síntomas principales.

La autoestima puede definirse como la valoración que hacemos nosotros mismos sobre nuestras competencias y habilidades. Suele formarse en base la percepción positiva que realizamos sobre nuestra eficacia personal. Es un proceso abierto y dinámico que se conforma desde la infancia, con gran implicación de nuestras experiencias y nuestros vínculos familiares y sociales. Es un factor fundamental en nuestra salud mental y bienestar personal. 

Hablar hoy en día de imagen corporal es hablar de insatisfacción patológica con nuestro cuerpo, o lo que es lo mismo, de trastornos de la imagen corporal (TIC). Nuestra sociedad de consumo, la publicidad y los medios masivos de comunicación han inoculado en la población un ideal de perfección, belleza,  juventud y delgadez difícilmente alcanzables. La baja autoestima, la necesidad de aprobación y la inseguridad personal son los ingredientes que se añaden a este tipo de trastornos. 

Sentirse deprimido puede describirse como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente deprimido de vez en cuando durante períodos cortos. La depresión, no obstante, es una enfermedad, en la que la voluntad y la actitud de la personas no son suficientes para superarla. Se estima que un alto porcentaje de la población presenta síntomas depresivos de manera crónica pero no buscan ayuda, generando un proceso neurocognitivo pernicioso que fomenta la suma de patologías mentales.