Qué es Mindfulness
Entrenamiento en Atención plena. El Mindfulness, también conocido como atención plena proviene de una serie de prácticas de meditación budista importadas que a lo largo del tiempo se han ido haciendo un hueco en occidente.
En las últimas décadas se han realizado numerosas investigaciones científicas sobre el Mindfulness con la intención de comprender su utilidad, entender qué cambios produce y en qué medida puede ser beneficiosa su práctica. Se han realizado estudios con diferentes tipos de población, a menudo tratando de analizar el impacto de esta práctica con la gestión del estrés, la ansiedad y las emociones. Los resultados han probado que esta práctica, de manera supervisada y bien contextualizada puede ser útil para ayudar a las personas tanto en su gestión del malestar, sea físico, psicológico o emocional, como en el rendimiento profesional y deportivo. Actualmente está extendido su uso con la finalidad de reducir malestar, utilizándose en hospitales, centros psicológicos y centros de salud.
La práctica del Mindfulness consiste en prestar atención de manera consciente, al momento presente, con apertura, curiosidad y aceptación, lo que contribuye al bienestar psicológico por diferentes motivos.
Beneficios de la Atención Plena
Las personas pasan gran parte del tiempo en piloto automático, haciendo unas cosas mientras se tiene la mente en otras. Estas otras cosas que suelen ocupar la mente habitualmente, las dudas, pensamientos o problemas pendientes de solucionar son los que en mayor medida se presentan. Esta mente ocupada en pensamientos pasados o futuros, impide que contactemos con lo que realmente estamos haciendo en cada momento, empobreciendo la experiencia del «aquí y ahora».
Los pensamientos generan cambios en nosotros a nivel emocional y fisiológico. El hecho de estar gran parte del día dando vueltas a situaciones problemáticas o desagradables, si bien nos parece a priori lo coherente, muy a menudo es improductivo e implica a nivel fisiológico un aumento de las hormonas del estrés que se traduce en malestar, tensión emocional y en situaciones de cronicidad, en trastornos emocionales relacioandos con la ansiedad y la depresión.
La habilidad de ESTAR PRESENTES nos permite contactar en cada momento con la vida tal como surge, enriquece nuestra experiencia, evita malestar innecesario y facilita que demos LO MEJOR de nosotros mismos en cada instante.
Desde la apertura y la aceptación, se logra salir de las luchas internas que pueden consumir gran parte de nuestro tiempo y energía, aceptando lo que no se puede cambiar y con ello, dejándolo ir. La aceptación implica también el no-juicio, como alternativa a la tendencia habitual de las personas de realizar frecuentes valoraciones sobre nuestro entorno.