Tratamientos

Dianas de tratamientos

Evaluación, diagnóstico y tratamiento de diferentes trastornos emocionales, conductuales y de la personalidad con la finalidad de mejorar la salud mental y el bienestar emocional del paciente y sus familiares.  

Proceso Terapéutico

El abordaje clínico se realiza a nivel ambulatorio, desde un enfoque multidisciplinar y una orientación positiva e integrativa.

Se utilizan terapias de última generación, adaptadas a las dianas de tratamiento y a las condiciones específicas de cada paciente. Los tratamientos utilizados cuentan con la aprobación y el reconocimiento de las Guías de Práctica Clínica Basadas en Evidencia Científica (APA/NICE).

Formatos de tratamientos

Presencial

El proceso de intervención se realiza en las dependencias de la clínica, en un entorno acogedor, de forma personalizada, con cita previa y absoluta discreción y puntualidad en la atención del paciente.

Virtual

El proceso de intervención se realiza de forma online en función de las necesidades y posibilidades del paciente, pudiendo optar por sistema de video-conferencia (Skype, FaceTime, Meet), atención telefónica o correo electrónico.

Contextual

El proceso de tratamiento y/o de seguimiento se realiza en entornos naturales, familiares o sinérgicos, dotando de esta forma a la terapia de un carácter más humano, personal y normalizado.

FAQ

Dudas más frecuentes

. En los últimos años las terapias psicológicas empíricamente validadas han experimentado un gran desarrollo. La investigación científica ha permitido establecer qué tipo de procedimientos son los más efectivos con el fin de asegurar intervenciones  breves y eficientes para una gran variedad de trastornos. El paciente se beneficia así de tratamientos estandarizados y protocolarizados que aseguran una pronta recuperación de su calidad de vida. 

No. Hay documentadas más de 400 líneas terapéuticas, pero solo las terapias basadas en evidencia científica (TBEC) cuentan con el respaldo científico.  Las TBEC son procedimientos y herramientas que basan su eficacia en la comprobación de su utilidad clínica a la hora de abordar problemas psicológicos delimitados. Por tanto, cada problema psicológico o situación a modificar presentará una línea terapéutica específica que el psicólogo deberá seguir, asegurando de esta forma un seguimiento protocolarizado que en todo momento dotará al paciente de información sobre el diagnóstico realizado, de las fases del tratamiento y del tiempo que llevará la intervención.

La Terapia Cognitivo Comductual y la Terapia de Aceptación y Compromiso son terapias que cuentan con amplia investigación y con probada eficacia en el tratamiento de un amplio abanico de problemas psicológicos: trastornos depresivos, trastornos de ansiedad, problemas alimentarios, trastornos de la imagen corporal, fobias específicas, fobia social, problemas de autoestima, trastornos del comportamiento, control de la ira y dependencia a sustancias, entre otras muchas aplicaciones.

Las terapias psicoanalíticas, las de corte psicodinámico,  existencialista o sistémico no cuentan con suficiente investigación por lo que el abordaje de problemas psicológicos con dichos tratamientos no asegura su eficacia clínica, a pesar de su amplia difusión a nivel terapéutico.

Limitada. La duración de un tratamiento psicológico basado en evidencia científica presenta una duración limitada, ya que se fundamenta en fases y procesos altamente protocolorizados. Aunque dichas fases se ajustan y personalizan al problema del paciente y a su idiosincracia, las estimaciones presentan escasas variaciones en relación al cómputo total estimado. Nos podemos encontrar con tratamientos relativamente rápidos o sencillos (Psicoeducación o Entrenamiento en Habilidades Sociales), aplicables eficazmente en formato individual o en grupo en  5-6 sesiones, a tratamientos más complejos o que se alargan en el tiempo, como la Terapia Cognitivo Comportamental aplicada a la depresión, cuyo programa temporal se estima en unas 16 a 20 sesiones. 

Un psicólogo y un psiquiatra son profesionales distintos que pueden trabajar en sinergia en la misma dirección pero desde perspectivas diferentes. 

El psiquiatra es un médico especialista en salud mental que trata los problemas del paciente desde una versión orgánica, es decir, con abordaje farmacológico. En el caso de la depresión, por ejemplo, el psiquiatra busca la mejor terapia farmacológica (prescpción de antidepresivos y/o ansiolíticos) con el fin de volver a reestablecer la bioquímica cerebral del paciente. 

El psicólogo es un licenciado o graduado en Psicología, especialista en psicología clínica. Ayuda al  paciente de manera verbal y comunicativa, mediante la escucha activa y la aplicación de procedimientos y técnicas dirigidos a modificar patrones emocionales, de pensamiento o de conducta que resultan disfuncionales y que están en el origen del problema.