

Trastornos Alimenticios
Entendemos por trastornos de la conducta alimentaria a un conjunto de alteraciones graves relacionadas con ingesta de alimentos. La anorexia y la bulimia son los más conocidos y relevantes por sus importantes repercusiones, pero no son los únicos. De hecho, existen muchas y variadas formas de trastornos alimentarios que, a pesar de no tener la trascendencia clínica o científica de la anorexia y la bulimia, son la verdadera antesala de este tipo de trastornos. Conductas normalizadas por los medios de comunicación o la publicidad, como hacer dietas “flash”, consumir productos milagro (“quema-grasas”, bloqueadores de hidratos de carbono…), realizar ayunos prolongados o hacer dietas disociadas o restrictivas como la Dukan, Keto o Atkins, son recomendaciones frecuentes en este tipo de medios. El culto al cuerpo, la delgadez extrema o la juventud como símbolos del éxito y de la aprobación social son los valores que refrendan este tipo de conductas, conduciendo a una población especialmente sensible y desprovista de autoestima a trastornos de la imagen corporal y de la ingesta de alimentos.
Los datos epidemiológicos en España indican que en torno a un 4-5% de la población de mujeres jóvenes y adolescente presenta criterios diagnósticos de trastornos de la conducta alimentaria (TCA), siendo lo cuadros incompletos o las formas subclínicas (TCANE) las mas prevalentes, situando hasta a un 17% de la población de mujeres jóvenes dentro del espectro de población de riesgo. Estos datos representan el impacto que tienen el ideal de belleza, el culto al cuerpo, el perfeccionismo y la deseabilidad social en este grupo de población, precipitando en personas especialmente vulnerables, la aparición de trastornos mentales graves, secuelas físicas severas e importantes alteraciones familiares y personales. Por este motivo es tan importante activar las medidas de prevención oportunas y la detección precoz de indicadores, dadas las graves repercusiones que supone sufrir este tipo de trastornos.

Etiologìa: Los trastornos alimentarios presentan una etiología multifactorial, en la que los factores genéticos, orgánicos, familiares, ambientales, psicológicos o sociológicos tienen un gran peso y se dan en combinaciones específicas para cada caso particular:
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- Los factores genéticos explican el 50% de la varianza de este tipo de patología. La heredabilidad de la AN es una de las más altas en comparación con otro tipo de TCA, comprobándose un gran porcentaje de antecedentes familiares psiquiátricos en los desórdenes alimentarios.
- Los factores orgánicos presentan también una importante carga etiológica. La investigación actual dirige la atención a variables epigenéticas como una de las posibles causas de este tipo de trastornos, dando especial relevancia al estado de salud pregestacional de la madre, la exposición del feto a agentes teratógenos (tabaco, alcohol, metales pesados…), el estrés o ansiedad maternos, el desarrollo y el crecimiento intrauterino o el desarrollo de la microbiota en los dos primeros años de vida, entre otros agentes.
- Familia: la familia es un importante agente de desarrollo de este tipo de trastornos. Ambientes familiares sobreprotectores, estilos de apego disfuncionales o la escasa o deficiente calidad comunicativa intrafamiliar, se sitúan como las principales variables catalizadoras de este tipo de trastornos.
- Ambientales y contextuales: las circunstancias vitales o contextuales son otro factor etiológico a tener en cuenta. La exposición a ciertos estresores pueden desencadenar psicopatología ansioso-depresiva alteraciones alimentarias, como lo son el acoso escolar, el fracaso académico, el rechazo social, las primeras experiencias sexuales o sentimentales, cambios de domicilio, la muerte de personas significativas, etc., pueden resultar agentes precursores en el desarrollo de estas patologías.
Trastornos Abordados
Otros trastornos alimentarios: Además de la anorexia, la bulimia o el trastorno de atracones, existen otras alteraciones alimentarias que, por ser menos conocidas, no son menos importantes. Algunas de ellas se clasifican dentro del apartado “otros trastornos de la conducta alimentaria o de la ingesta de alimentos especificados (TCAE-DSM-5), y hacen referencia a las formas subclínicas de la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o el trastorno de atracones, añadiéndose también en este apartado:
Otras alteraciones se clasifican en el apartado “otros trastornos del comportamiento alimentario o de la ingesta de alimentos no especificado” (TCAIANE-DSM 5), y aquí se encuentran trastornos alimentarios emergentes que a nivel clínico representan un porcentaje elevado de población afecta (se estima entre un 4,3 y un 5%)
Trastornos Comórdidos
La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante períodos cortos
La ansiedad es un trastorno emocional caracterizado por un estado de angustia permanente que dificulta el normal afrontamiento de situaciones de la vida cotidiana. El miedo, la rumiación obsesiva, la anticipación catastrófica, la sensación de incontrolabilidad y los estados somáticos de nerviosismo y agitación son los síntomas principales.
Hablar hoy en día de imagen corporal es hablar de insatisfacción. Nuestra sociedad de consumo, la publicidad y los medios masivos de comunicación han inoculado en la población un ideal de perfección, belleza, juventud y delgadez difícilmente alcanzables.
Cuando hablamos de adicciones o conductas adictivas la terapia está centrada en demandas relacionadas a las compras, el juego, la pornografía o el uso de Internet en forma de adicción al móvil o redes sociales
La familia es una unidad fundamental en nuestro desarrollo y crecimiento personal. En ella encontramos las bases de la seguridad y la autoestima.












